martes, 4 de mayo de 2010

La Presentación

"Un buen caminante primero debe presentarse, aunque permanezca siendo un desconocido luego de hacerlo" dice el que los recibe. Su apariencia, la de siempre, tan inusual y al mismo tiempo, tan familiar. Un crudo atuendo oscuro disimula apenas las heridas de su alma "Pero para algunos... ¡Ahhh! Para algunos soy muy bien conocido. Ustedes comprenden que no puedo decir mi nombre, o que ya lo he dicho tanto que lo he olvidado" La luz fría de la calle, las ventanas cerradas, el acento tenebroso de las avenidas parecen crear un nimbo en honor a las enigmáticas sílabas, las rítmicas desazones.

El caminante mira en todas direcciones y posa su mirada nuevamente sobre los visitantes "Yo seré su guía, si quieren, en los misterios de esta metrópolis del caos. Seré sus ojos cuando los suyos no vean más; su manos cuando las suyas dejen de sentir; su voz cuando no puedan gritar; incluso su corazón cuando ya no puedan amar más" Una débil sonrisa se dibuja en el retorcido rostro "Yo he sido hasta ahora, y seré su sombra. Sí, la de cada uno de ustedes, señoras y señores. Podrán caminar por esta Ciudad a gusto, tanto como quieran, y ver todo a través del lamento y la risa frenética de la realidad. Una realidad ilusoria, claro está, pero ¿Acaso no es esa la única realidad que conocemos todos? Yo seguiré sus pasos muy de cerca. No se perderán, y si lo hacen, no será por mi falta de vigilancia. Paseen entonces por esta nocturna esfera" Una brumosa mano les indica el camino "Comiencen su viaje por las letras que les mostrarán una visión atesorable y oculta de esta Ciudad en Tinieblas" D.R.